Biblioteca personal.

                                        
                        Biblioteca personal - Jorge Luis Borges


Pocas palabras, seguramente, podrán emplearse a manera de adjetivos para calificar con una precisión casi quirúrgica al Maestro de maestros, si es que ser semejante puede acaso ser calificado por simples mortales. Entre sublime y fascinante oscilan estos vocablos; sin embargo, se quedan cortos ante su majestuosidad. Cortázar -figura citada, por cierto, en este texto- dijo una vez que sus dioses, todos, estaban en la tierra y eran de carne y hueso. Borges, dios indiscutible de las letras, de la imaginación y de la genialidad infinita, alguna vez estuvo, y, en cierta forma, sigue estando. Deidad que aparece en toda bibliografía culta cuando de literatura se refiere e incluso en muchas otras disciplinas del pensar discursivo: ese es Borges, ese y nada menos, y tal vez mucho más. Todo esto se demuestra en el presente libro: su biblioteca personal.


A manera de libro entero, en el texto se reúne un conjunto de prólogos y comentarios que el Maestro escribió a una selección personal de las muchas obras que marcaron su vida. Imperdible.


"Que otros se jacten de los libros que les ha sido dado escribir; yo me jacto de aquellos que me fue dado leer, dije alguna vez. No sé si soy un buen escritor; creo ser un excelente lector o, en todo caso, un sensible y agradecido lector (...) Un libro es una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo, hasta que da con su lector, con el hombre destinado a sus símbolos. Ocurre entonces la emoción singular llamada belleza, ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica. La rosa es sin porqué, dijo Angelus Silesius; siglos después, Whistler declararía: el arte sucede". (Jorge Luis Borges).

Ricardo Connett